Supongamos que es domingo, necesitas algo urgentemente y no sabes a dónde ir, te das cuenta de que la única solución es ir al chino.
Vas al chino, y te percatas de que éste empieza a hablar con su compañero en su idioma o mediante signos, vas a buscar eso que te hacía tanta falta, miras atrás y ves que el chino te está persiguiendo para ver si robas algo.
Es bastante incómodo, ya que no sabes por qué te está persiguiendo y que es lo que le hace desconfiar de ti.
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