Todas las madres son iguales. Todas nos han dejado alguna vez en la cola de la caja del supermercado para ir a coger algún producto que se ha olvidado. Te dice que va a venir en un segundo pero noooo, tarda bastante. Empiezas a ponerte nerviosa/o y te toca a ti, pero no empiezas a poner las cosas en la caja porque estas esperando a tu madre que no viene. Las viejecitas de detrás empiezan a sulfurarse y a decirte cosas y en ese momento aparece tu madre, y empiezas a regañarle, ya que en lugar de traerse un solo producto, se trae medio supermercado.